Por Babaláo, el brujo que lee piedras, caracoles… y boletines con letra chiquita.
La lectura política para León no requiere magia, sino observación. Sin embargo, si el escenario se planteara en una tirada de caracoles, el veredicto del «Babaláo» sería contundente: tres piezas han caído boca arriba marcando ambición, incertidumbre y vacío de resultados.
La narrativa que envuelve a la alcaldesa Alejandra Gutiérrez Campos cuenta hoy una sola historia: la de una administración más preocupada por el siguiente cargo (2027) que por terminar con dignidad el que tiene.
Devaneos que Cuestan: El Baile de la Indefinición
La gestión actual se ha convertido en un «reality personal». Un día, Alejandra Gutiérrez Campos coquetea con la ruptura partidista; al siguiente, jura disciplina institucional.
Este baile —entre el guiño de videos «simpáticos» con burros y los agravios políticos en plena definición interna— ha dejado a León en modo pausa.
La incertidumbre, si bien puede ser una estrategia útil para negociar candidaturas futuras, actúa como veneno para la administración pública: paraliza equipos, abre vacíos de mando y normaliza la improvisación en un momento donde la ciudad exige dirección firme.
La Sombra del Patrimonio: Eslóganes vs. Documentos
A las dudas políticas se suman las éticas.
Los reportajes sobre su patrimonio y los llamados a la Contraloría siguen sin despejarse. Aunque nadie la condena sin sentencia, el error político ha sido elegir la defensa del eslogan («nada que esconder») en lugar de la defensa documental.
Para el «Babaláo», y para la ciudadanía, cuando la respuesta no incluye acta, avalúo y trazabilidad, lo que queda es una sombra. Y en política, las sombras se pagan caro.
Seguridad: La Realidad no Cabe en un Boletín
Mientras el discurso oficial presume recuperaciones y cifras alegres, la realidad en la calle tiene otros datos: el comercio cuenta los atracos con regularidad de reloj y el automovilista conoce a la perfección el costo del deducible.
León ha quedado rezagado frente a ciudades pares que muestran rutas tecnológicas claras (lectores de placas, analítica de video).
Aquí, la «percepción deteriorada» es el resultado de conferencias sin curva descendente y de una noche que sigue siendo una franja libre para el delito patrimonial.
El Veredicto: León no es Trampolín
La obsesión por el 2027 ha convertido el trienio en un mero trámite. Pero León no es una estación de paso para ambiciones personales; es una ciudad herida.
El «Babaláo» cierra la tirada con una exigencia verificable: menos metáforas y más papel en la mesa. Si Alejandra Gutiérrez Campos busca cerrar bien, necesita publicar dictámenes de Contraloría (PDFs, no frases), establecer KPIs de seguridad por cuadrante y definir ya su futuro partidista.
Porque a esta administración ya solo le alcanza para intentar cerrar bien; el espectáculo de la campaña permanente debe terminar.

